Una decisión familiar convirtió a Buster en el verdadero protagonista de una exclusiva propiedad en Nueva York, Estados Unidos. Sus dueños adaptaron cada espacio pensando en el bienestar del perro; Howard y Suze Rubin dejaron Florida porque el calor y la humedad afectaban a su collie barbudo. La pareja eligió una residencia en Pound Ridge, dentro del condado de Westchester.
Una casa para perro con comodidades especiales
La propiedad costó 1.825 millones de dólares. Después, los Rubin destinaron cerca de 2 millones adicionales a renovaciones estructurales, una nueva cocina, baños y diferentes mejoras.
El diseño incorporó césped artificial y un patio cercado, conocido como el área de juegos de Buster. También agregó zonas sombreadas para protegerlo durante los días soleados.
Además, la piscina recibió dos plataformas poco profundas donde el perro puede descansar sin nadar. La cubierta utiliza materiales pensados para reducir el calor bajo sus patas.
Lee también: New Balance se prepara para el Maratón de Nueva York
El mercado recibe una vivienda diferente
Esta casa para perro está ahora en venta por 2.9 millones de dólares. La familia planea regresar a Boca Raton, aunque seguirá priorizando las necesidades de Buster; Asimismo, la residencia cuenta con nueve televisores. Sus dueños aseguran que el animal disfruta ver programas infantiles cuando permanece dentro del inmueble.
La historia refleja una tendencia creciente en el mercado inmobiliario estadounidense. Más compradores consideran jardines, pisos resistentes, espacios cercados y distribución interior al buscar vivienda con mascotas.
Por otro lado, estas adaptaciones pueden ampliar el atractivo comercial entre familias que desean propiedades listas para recibir animales, especialmente en comunidades suburbanas con terrenos amplios; Buster pesa alrededor de 120 libras y tiene artritis y distintas alergias. La residencia dispone de cuatro habitaciones, aproximadamente 5,000 pies cuadrados y 2.76 acres.