Nueva York espera a las principales figuras del tenis mundial, pero Jannik Sinner todavía no tiene asegurada su presencia. El italiano condicionará su viaje a Estados Unidos al estado de su rodilla derecha, que lo mantiene fuera de competencia desde Wimbledon.
El número uno mundial regresó a Turín después de celebrar su cumpleaños 25 y retomó los entrenamientos. Su objetivo inmediato consiste en comprobar cómo responde físicamente antes de los controles médicos definitivos.
Sinner prioriza su recuperación antes del US Open
El tenista recibió un tratamiento con ondas de choque para reducir la inflamación de la rodilla. La evolución ha sido favorable, aunque su equipo mantiene una postura prudente y evitará cualquier riesgo innecesario.
Además, Sinner ya renunció al Masters 1000 de Cincinnati por las molestias. Esa decisión concentró toda la atención en su recuperación para el último Grand Slam de la temporada.
El italiano únicamente viajará a Nueva York si alcanza una condición física completa. Su equipo considera fundamental comprobar que la rodilla pueda soportar las exigencias de un torneo con partidos al mejor de cinco sets.
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Nueva York espera al número uno del mundo
Asimismo, su posible regreso aumenta la expectativa alrededor de Flushing Meadows. Sinner conquistó Wimbledon antes de detener su calendario competitivo y conserva el primer lugar del ranking mundial.
Por otro lado, Carlos Alcaraz también atraviesa un periodo marcado por problemas físicos. La situación de ambos jugadores podría modificar considerablemente el panorama competitivo del US Open.
El torneo comenzará el 30 de agosto en el USTA Billie Jean King National Tennis Center de Flushing Meadows. Sinner dispone de menos de dos semanas para comprobar su evolución y decidir si Nueva York será finalmente su próximo destino competitivo.