La iniciativa reúne 20 esculturas monumentales con forma de balón de fútbol, intervenidas por artistas contemporáneos de distintas partes del mundo. Cada pieza busca reflejar la capacidad del deporte para acercar personas más allá de las fronteras, los idiomas y las tradiciones.
Balones gigantes celebran la diversidad en Nueva York
Las obras fueron instaladas en algunos de los lugares más reconocidos de Nueva York y Nueva Jersey. Entre ellos destacan Rockefeller Center, el Puente de Brooklyn, Grand Central Terminal, Exchange Place y los alrededores del MetLife Stadium, sede de la final del Mundial 2026.
Uno de los artistas participantes es el dominicano Bony Ramírez, cuya creación denominada Flora of Communication utiliza figuras humanas y elementos naturales para representar el diálogo entre comunidades. El artista explicó que el fútbol funciona como un lenguaje universal capaz de unir personas de diferentes culturas e identidades.
Además, el proyecto cuenta con el respaldo de instituciones culturales y líderes del mundo del arte. La propuesta busca que el impacto del Mundial vaya más allá de los estadios y deje una huella cultural permanente en la región; La exposición permanecerá abierta hasta septiembre y permitirá que miles de personas interactúen con las esculturas durante todo el verano.