La detención de Nicolás Maduro en Estados Unidos volvió a poner bajo escrutinio al sistema penitenciario federal. Su reclusión ocurre en una prisión conocida por denuncias reiteradas y supervisión judicial constante desde Nueva York.
Además, Maduro permanece en el Metropolitan Detention Center Brooklyn, ubicado en el distrito de Brooklyn. El centro aloja a personas que esperan juicio federal. La instalación, operativa desde los años noventa, tiene capacidad aproximada para entre 1,200 y 1,600 internos.
Asimismo, el MDC Brooklyn arrastra un historial de señalamientos oficiales. Jueces federales y organizaciones civiles han documentado fallas graves en su infraestructura. Los reportes incluyen cortes eléctricos, problemas de calefacción y limitaciones en servicios básicos.
Condiciones de la cárcel de Brooklyn bajo cuestionamiento
Las condiciones de la cárcel de Brooklyn han sido calificadas como inhumanas por defensores de derechos civiles. Diversos informes describen celdas frías durante el invierno y sanitarios en mal estado. También se reportan periodos prolongados de encierro en espacios reducidos.
Autoridades judiciales han advertido sobre el uso frecuente del confinamiento estricto. Además, internos han denunciado dificultades para recibir atención médica y comunicarse con abogados. Estas prácticas motivaron observaciones formales de tribunales federales.
Un centro con presos de alto perfil
De igual manera, el MDC Brooklyn ha alojado a detenidos vinculados con casos federales de alto impacto. Acusados por delitos financieros y crimen organizado han pasado por este centro.
En consecuencia, registros judiciales muestran que desde 2023 la prisión enfrenta múltiples demandas civiles. Las quejas se concentran en condiciones de detención y trato a los internos, lo que mantiene al centro bajo vigilancia permanente.
Lee también: Rediseño de la calle 31 en Astoria vuelve tras fallo judicial