Nueva York sigue siendo una de las capitales mundiales del consumo, pero el comercio físico atraviesa una recuperación desigual.
Un nuevo reporte del contralor del estado, Thomas DiNapoli, revela que las ventas minoristas de la ciudad ya superaron los niveles previos a la pandemia en términos nominales. Sin embargo, cuando se considera la inflación, las ventas todavía se encuentran alrededor de 1% por debajo de los niveles de 2019-2020.
El problema es todavía más evidente en el empleo.
En 2025, el sector minorista de Nueva York tenía 14.4% menos puestos de trabajo que en 2019, equivalentes a casi 50 mil empleos menos.
Comprar sí, pero de otra manera
El consumidor neoyorquino no desapareció. Cambió.
El crecimiento del comercio electrónico, el trabajo híbrido y nuevas formas de consumo modificaron el flujo de personas que anteriormente dependía de las zonas comerciales tradicionales.
La recuperación tampoco ocurre igual en toda la ciudad.
Brooklyn presenta uno de los mejores comportamientos, aunque todavía registra menos empleos minoristas que antes de la pandemia. Manhattan, en cambio, acumula una caída de 21.2% en el empleo del sector frente a 2019.
Esto significa que una calle comercial puede estar llena de consumidores mientras los negocios enfrentan una presión mayor para mantener sus costos y personal.
El turismo puede convertirse en el salvavidas
Hay, sin embargo, una carta importante para Nueva York: el turismo.
La ciudad recibió alrededor de 65 millones de visitantes durante 2025, y para 2026 se proyecta un crecimiento hasta aproximadamente 66.3 millones.
Los turistas representan una oportunidad especialmente importante para restaurantes, entretenimiento, tiendas de moda, souvenirs y experiencias.
De hecho, el propio reporte del contralor identifica al turismo como uno de los factores que podrían impulsar nuevamente el gasto minorista en la ciudad.
Los barrios están tomando protagonismo
El futuro del comercio neoyorquino tampoco parece estar exclusivamente en las grandes avenidas de Manhattan.
Algunos vecindarios de Brooklyn y el Bronx ya superaron sus niveles de empleo minorista previos a la pandemia.
Entre ellos aparecen Bedford-Stuyvesant, Williamsburg-Greenpoint, Crown Heights North, Sunset Park/Windsor Terrace, Riverdale/Kingsbridge/Marble Hill y Fordham/Bedford Park/Norwood.
El cambio puede representar una oportunidad para pequeños negocios que apuesten por mercados locales y experiencias más especializadas.
Nueva York sigue siendo un mercado enorme
Aunque los números muestran dificultades, el retail continúa representando una parte importante de la economía de la ciudad.
Durante el año fiscal estatal 2025-26, el comercio minorista representó 27.8% de las ventas gravables de Nueva York, la proporción más alta entre los principales sectores analizados.
El reto está en convertir ese volumen de consumo en crecimiento sostenible para los negocios y, sobre todo, en nuevos empleos.
Nueva York no está dejando de comprar.
Está aprendiendo a comprar de otra manera.
Y para las empresas, esa diferencia puede definir quién sobrevive en las calles comerciales de la ciudad.
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La nueva generación de negocios en Nueva York también está apostando por conceptos híbridos, experiencias y propuestas capaces de competir no solamente por producto, sino por el tiempo y la atención del consumidor.