Un estudio reciente encendió alertas en comunidades migrantes de Estados Unidos al mostrar un patrón claro en Nueva York. Las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas han impactado de forma desproporcionada a personas de origen latino, incluso en un estado con políticas locales de protección a inmigrantes.
El análisis, elaborado a partir de datos oficiales, señala que la mayoría de las detenciones realizadas por ICE en Nueva York recaen en latinos. Esta situación ha generado preocupación entre organizaciones civiles y líderes comunitarios, quienes advierten un clima de temor persistente en barrios con alta presencia migrante.
El estudio revela una aplicación migratoria que afecta de forma desigual a comunidades latinas
Los datos muestran que cerca del 89 por ciento de los hombres detenidos por ICE en Nueva York pertenecen a la comunidad latina. La cifra supera ampliamente la proporción de latinos dentro del total de la población migrante del estado, lo que refuerza el señalamiento de una aplicación migratoria concentrada en un solo grupo.
Organizaciones defensoras de derechos civiles subrayan que muchas de estas detenciones no involucran delitos graves. En varios casos, los arrestos se derivan de faltas menores o verificaciones migratorias que escalan de forma inmediata a procesos de detención.
Autoridades federales sostienen que las acciones se rigen por lineamientos nacionales. Sin embargo, activistas remarcan que el impacto social resulta profundo, ya que separa familias, frena la actividad laboral y debilita la confianza comunitaria en las instituciones.
Durante diciembre, un mes marcado por reuniones familiares y alta movilidad urbana, el temor a operativos migratorios se intensifica. Registros del propio sector migratorio indican que Nueva York concentra uno de los mayores números de detenciones de ICE en el noreste del país, con un impacto directo en comunidades latinas trabajadoras.