Si visitas Nueva York y ves largas filas frente a pequeños restaurantes mediterráneos o carritos de comida, probablemente alguien esté pidiendo falafel.
Aunque muchos turistas lo prueban por primera vez en la Gran Manzana, este alimento tiene una historia mucho más antigua y se ha convertido en uno de los platillos más populares entre neoyorquinos de todas las culturas.
Crujiente por fuera, suave por dentro y lleno de sabor, el falafel es hoy una de las estrellas de la comida callejera de Nueva York.
¿Qué es exactamente el falafel?
El falafel consiste en pequeñas croquetas elaboradas principalmente con garbanzos molidos, hierbas frescas, ajo, cebolla y especias.
La mezcla se fríe hasta obtener una textura dorada y crujiente.
Asimismo, suele servirse dentro de pan pita acompañado de lechuga, jitomate, pepino, cebolla, hummus y diversas salsas.
Por otro lado, también puede presentarse en plato acompañado de ensaladas y otros ingredientes mediterráneos.
De Medio Oriente a Manhattan
El origen del falafel es motivo de debate entre distintos países de Medio Oriente.
Sin embargo, su popularidad en Nueva York creció gracias a las comunidades inmigrantes que llevaron sus tradiciones culinarias a la ciudad.
En consecuencia, hoy forma parte del paisaje gastronómico neoyorquino junto a la pizza, los bagels y los hot dogs.
Además, muchos consumidores lo consideran una alternativa económica, deliciosa y vegetariana.
El favorito de estudiantes y turistas
La combinación de sabor, precio accesible y practicidad ha convertido al falafel en una opción ideal para quienes recorren la ciudad.
Por ello, es común encontrar restaurantes especializados en barrios como Manhattan, Brooklyn y Queens.
Asimismo, numerosos establecimientos han desarrollado versiones modernas que incorporan ingredientes internacionales y nuevas combinaciones.
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Un clásico multicultural de Nueva York
Lo que comenzó como una receta tradicional de Medio Oriente hoy forma parte de la identidad gastronómica de Nueva York.
Actualmente, el falafel sigue conquistando a turistas y residentes que buscan descubrir algunos de los sabores más auténticos y diversos de la ciudad.