La noche terminó en frustración para la afición neoyorquina. Los New York Knicks firmaron una de sus peores actuaciones recientes tras caer con claridad ante los Dallas Mavericks en un duelo de la NBA que evidenció carencias colectivas y falta de respuesta competitiva.
El encuentro se disputó en el Madison Square Garden, donde Dallas impuso condiciones desde el primer cuarto. La diferencia creció rápidamente gracias a una defensa intensa y a una ofensiva eficaz que dejó sin ritmo a los Knicks. Al descanso, la desventaja ya marcaba el rumbo del partido.
Además, el equipo local mostró problemas de comunicación defensiva y baja efectividad en tiros clave. Las pérdidas de balón y la falta de rebote defensivo facilitaron que los Mavericks ampliaran la ventaja sin mayor resistencia. La afición respondió con abucheos ante un desempeño que contrastó con las expectativas del roster.
Crisis de los Knicks tras bochorno absoluto
Por otro lado, el resultado profundizó una racha negativa para los Knicks, que acumulan varias derrotas en un tramo decisivo de la temporada. La inconsistencia ofensiva volvió a aparecer, incluso con aportes individuales de Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns, insuficientes ante el juego colectivo de Dallas.
Asimismo, los Mavericks capitalizaron un segundo cuarto dominante que rompió el partido. El equipo visitante controló el ritmo y cerró espacios, lo que dejó a Nueva York sin alternativas claras. En consecuencia, la diferencia se mantuvo cómoda hasta el final.
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El panorama preocupa porque los Knicks han perdido nueve de sus últimos once encuentros. Esa cifra refleja una tendencia que exige ajustes inmediatos si el equipo pretende competir con solidez en el calendario restante.