La historia empresarial de Robert De Niro en Nueva York también se escribe entre restaurantes, hoteles y proyectos vinculados con la hospitalidad. El actor encontró en la gastronomía una oportunidad para desarrollar negocios fuera del cine y convertir una experiencia nacida en Manhattan en una marca con presencia internacional.
El punto de partida fue su relación con el chef japonés Nobu Matsuhisa. De Niro conoció su cocina en Estados Unidos y lo animó a llevar su propuesta a Nueva York. En 1994 abrieron el primer restaurante Nobu en Tribeca junto con otros socios, iniciando una expansión que posteriormente llegó a nuevos mercados.
Robert De Niro en Nueva York apuesta por la gastronomía
La propuesta combinó técnicas japonesas con influencias latinoamericanas adquiridas por Matsuhisa durante su estancia en Perú. Platos como el bacalao negro con miso ayudaron a construir una identidad reconocible que después acompañó el crecimiento internacional del concepto.
Además, el modelo dejó de concentrarse únicamente en restaurantes. Nobu Hospitality, encabezada por Matsuhisa, De Niro y Meir Teper, extendió su identidad hacia hoteles y residencias. La compañía presenta esta evolución como una extensión de la experiencia gastronómica hacia otros segmentos de la hospitalidad.
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De Manhattan hacia nuevos mercados
Nueva York conserva un papel importante dentro de esta historia empresarial. También refleja cómo una marca puede crecer sin abandonar el concepto que impulsó sus primeros establecimientos. Actualmente, la cartera hotelera incluye ciudades estadounidenses y destinos internacionales, además de proyectos todavía en desarrollo.
De Niro mantiene otros vínculos empresariales y culturales con la ciudad. Su trayectoria incluye Tribeca Enterprises y proyectos gastronómicos como Locanda Verde, cuya segunda ubicación abrió en Hudson Yards después del éxito alcanzado por el restaurante original de Tribeca.